Eje transversal 2018 - 2019

 

 

50 años contigo educando en la verdad

 

¿Qué significa el número 50? Seguro que hay tantas respuestas como personas preguntadas. Quiénes saben mucho de química hablarán del estaño. Habrá quien diga que 50 es la suma de dos cuadrados de números que da igual que sean positivos o negativos. Desde la religiosidad hablarán de año jubileo e incluso quiénes disfrutan con la geografía nombrarán el número de estrellas que aparecen en la bandera de Estados Unidos.

En nuestro centro este curso el número 50 sabe a celebración, a fiesta y a refresque.  Recordamos que hace 50 comenzó la andadura de nuestro centro.

Recordar es una de las palabras más bonitas que existen en nuestra lengua. Proviene del latín “recordari” formado de “re” (de nuevo) y “cordis” (corazón). Etimológicamente recordar significa mucho más que tener a alguien o algo presente. Significa “volver a pasar por el corazón”. 

Queremos pasar por el corazón a todas las promociones que han pasado por nuestros pasillos, cuando sólo estaban formadas por niñas y cuando también por fin llegaron los chicos. Queremos pasar por el corazón también a todas las personas que han hecho suyo este proyecto a lo largo de los años; quienes convivieron con la ley general de educación, quiénes abrieron el tercer piso con la LOGSE y quiénes no sabemos si nos llegamos por la LOE o la LOMCE. Queremos pasar también por el corazón a todas las familias que a lo largo de estos 50 años han confiado en nuestro cole y nos han permitido generar un espacio de encuentro, y de apertura a los otros y al Evangelio.

Recordar los 50 años de andadura de nuestro cole significa mucho para nuestra comunidad educativa. Significa actualizar las emociones y sentimientos que vivieron las primeras religiosas que allá por el año 68 vieron cómo el colegio Santo Domingo de Guzmán de Palencia pasaba a ser realidad más allá de los planos. Este curso, más que nunca desde las distintas comisiones, llenaremos de alegría nuestras clases, transmitiremos ilusión y compromiso por el estudio y nos abriremos a la verdad.

No queremos caer en la nostalgia de la que hablaba el famoso poeta palentino cuando decía que cualquier tiempo pasado fue mejor. Tampoco en el postureo y falso hacer que ahora dicen los modernos o en la moñada fácil que muchas veces empalaga. 

Queremos, parafraseando a Jorge Manrique, seguir recordando el alma, avivar el seso y despertar cada día al menos 50 años más. Queremos soplar las velas con el nudo en la garganta por lo ya vivido y con la emoción e ilusión de lo que queda por vivir.

CIERRA LOS OJOS, PIDE UN DESEO Y SOPLA.